Voy a remitirme a un par de arquetipos que han poblado por siempre las mitologías humanas: el joven e incipiente guerrero en su viaje iniciático y el anciano sabio al que todos escuchan y veneran.

El sabio Néstor entre Diomedes, Ulises, Aquiles y Agamenón
El sabio Néstor entre Diomedes, Ulises, Aquiles y Agamenón

Obviamente, el anciano fue joven y no ganó su respetada experiencia leyendo a Tolkien sino cazando búfalos o la boludez más rica de la zona. Un día, el experimentado héroe, ya en el ocaso de su carrera, casi muere en una lucha feroz y se comienza a plantear sino es tiempo de colgar la lanza. Por un simple acto de identificación, le agarra cariño a sus hijos preferidos y deposita su confianza y frustraciones en algún nuevo héroe de la tribu.

Obi Wan enseñándole a Luke Skywalker
Obi Wan hablando con Luke Skywalker

Si el proceso es efectivo y ningún trauma le bardea la cabeza a nadie, éste joven generará sus primeras leyendas con el apoyo de todo su grupo y su padre se convertirá en un sabio mentor y se dedicará hasta el fin de sus días a paladear sus glorias pasadas y las cacerías futuras de sus hijos.

Hoy en día, y miles de años después, la cosa no es tan sencilla. El cuerpo ya no determina la capacidad de seguir o no. Es sólo un condicionante más (y cada vez menos importante) entre el dinero, los contactos, la experiencia, el prestigio, etcétera.

Simba y Mufasa, cuando vivia.
Simba y Mufasa, cuando vivía.

Esto hace que haya viejos que no se den cuenta de que están viejos simplemente porque siguen teniendo más poder que los jóvenes que vienen, naturalmente, a reemplazarlos. Bajo esta lógica, se han fundado miles y miles de dictaduras represivas, movimientos artísticos elitistas, corrupciones atornilladas en el Senado, en la AFA, en los sindicatos, en los medios de comunicación.

No hay que olvidar que fuimos monos con una esperanza de vida de 20 o 30 años. Con la Razón, la habremos estirado a 40 o 50. Y con 50 años no te escapabas de un mamut rabioso ni inventando la rueda. Te jubilabas y le dabas lugar a los pibes o te morías; no había opción.

Neo decidiendo qué panga tomar bajo la mirada de Morfeo
Neo eligiedo qué panga tomar bajo la mirada de Morfeo

Hoy existen los favores políticos, el dinero, el amiguismo y otras formas de perpetuar el poder; lo que genera un doble efecto: que nadie se quiere jubilar y que el que se jubile no sea ni respetado ni venerado sino más bien considerado un viejo choto.

Por último. quedan las nuevas olas, los que vienen a chocar contra ese mar hegemónico y castrador que no quiere ceder ni un centímetro. La buena noticia es que estos mares no dejan de estar formados por viejos y tarde o temprano se mueren o se vuelven gagás. La  mala noticia es que a veces aguantan más de lo saludable.

Una sola cosa, con 25 años, me preocupa más que todas las demás ¿Se dará cuenta mi generación cuándo llegue el momento de agarrar un hijo preferido y colgar la lanza o seguiremos cometiendo los mismos errores una y otra vez?

*****

Anuncios

Fiel al estilo de este blog, voy a simplificar para que sea todo más claro:

hombre y tigreHay dos momentos bien diferenciados en la historia de la humanidad. Los miles de años en los que los homo sapiens sobrevivían como podían y los miles de años que vinieron después de que el hombre se afianzara como especie dominante absoluta.

También hay dos tipos de humanos. A los que les hubiera gustado nacer en tiempos de supervivencia, de escapar permanentemente de tigres dientes de sable, de cazar mamuts para comer, de sexo cavernícola y reproductorio y a los que les gusta nacer en tiempos de hoy, con la vida asegurada, sindicatos, dudas existencialistas, el aburrimiento, presencia (y posterior ausencia) de dioses, internet, angustia, anticonceptivos, dietas y muchos etcéteras.

En el primer caso, la necesidad de sobrevivir consume tantas energías que no permite filosofías ni cienciaschamán fumón (apenas religiones politeístas) Las artes eran mucho más sencillitas. Dos palotes en una cueva ya eran arte y una máscara era Broadway. Lo más romántico que podía hacer un hombre por una mujer era cagar a trompadas a los otros pretendientes o dejarle esa porción de centro de entraña de mamut que tanto le gustaba. Las drogas estaban destinadas solamente a los chamanes, a la vez protocientíficos y protofilósofos, aúgures, y artistas. Por otro lado, con las constantes amenazas pululaban semidioses, los terrenos desconocidos formaban aventureros legendarios y las grandes decisiones nombraban reyes y fundaban tribus.

Monito aburridoHoy, la tranquilidad nos hace profundizar. La carne viene frizada y se consigue fuego por centavos, los espectáculos hipnotizan y el amor, en general, sólo recurre a la rusticidad con fines patológicos o de excitación sexual del tipo llamame Marta. Pero también viene el no saber qué hacer en la vida y con esto las inseguridades, los treintañeros que siguen viviendo con los padres, las histéricas que buscan la autoridad paterna perdida, los inmaduros que buscan una madre más que una novia, las drogas y el sexo por aburrimiento, los locos que matan gente porque no aguantaron más vaya a saber qué, la ansiedad, los fanáticos que tratan de darle sentido a todo desde un escudo o una cruz, esa contradicción rara de querer ser único siendo parte uniforme de algo (las modas, las vanguardias, los movimientos políticos, los grupis), los dogmas, pensar mucho, la incapacidad de tomar decisiones y la angustia.

Es curioso que una persona que está realmente amenazada por dientes de sable pueda tener la sensaciónPastillas seguridad en algún momento. Nosotros, sin amenazas de muerte, nos sentimos desprotegidos y a la deriva todo el tiempo.¿Por qué esa necesidad de hacerse problema por todo? Si seguramente vamos a seguir vivos mañana y ya quedan muy pocas cosas irreversibles (la muerte, algunas enfermedades y no mucho más)

Si no viene un calentamiento zarpado o una guerra nuclear, tal vez el humano aprenda a tolerar la paz y la tranquilidad. Hasta entonces, me aprovisiono de vicios, amigos y mujeres porque la angustia y la ansiedad pueden hacer muy mal por estos días.

historieta pis

(la historieta es de Revista Pis y habla de cuatro fenómenos que se dan por no tener que sobrevivir: el aburrimiento, los intelectuales, los realitys y los fideos para zafar)

*****


El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Como Bart con el panecillo eléctrico, vamos una y otra vez contra la descarga.

Bart vs Hamster

Nos enamoramos de la misma persona aunque ya nos haya rechazado varias veces, caemos en los vicios aunque hayamos jurado no hacerlo nunca más (por lo menos esa semana) o empezamos proyectos que tienen los mismo defectos que los anteriores. Más allá del caso particular, no podemos evitar hacer ciertas cosas.

Supongo igual que ese el paso evolutivo que nos distingue de las demás especies. Un hamster siente dolor y nunca más vuelve a intentarlo. Un hombre siente dolor pero igual busca desesperado la forma de llegar a lo que quiere, en lo posible sin sufrir o sacando provecho del dolor.

Un ejemplo hipotético pero que debe haber pasado en algún momento de la prehistoria (el hombre descubre esto en el 15.000 AC, concretamente):

Tronco balsa

Un homo sapiens ve a una mujer desnuda al otro lado del río. Intenta cruzarlo, se hunde y la corriente lo arrastra. Como puede llega a la costa y vuelve a intentarlo con el mismo resultado. Así varias veces. En uno de sus fracasos se aferra a un tronco y descubre que flota. Otras pruebas que serían interminables de explicar le hacen descubrir el remo y alguna pelotudez más.

Nuevamente lo intenta con los descubrimientos de su tozudez y logra, por fin, estar con la chica, si es que esta no le presenta más dificultades en la conquista que el mismo río (y que no puedan ser solucionadas de un garrotazo o algo así)

También hay un factor que hace que este homo sapiens no se muera tratando de cruzar el río sin bote: la represión. Si no reprimiera esa ansia irrefrenable el tiempo suficiente como para atar los cabos necesarios como para entender que el tronco flota, seguiría haciendo la misma gilada eternamente.

Orgullo

Alguien (según me dijo un amigo que estaba haciendo el CBC en la UBA) ya dijo esto hace unos años. No tengo idea quién, pero es para darle cierta validez incierta a mi teoría.

Apuesto, entonces, a que, en algún momento un homo (seguramente todavía no sapiens) desarrolló el orgullo, la ambición o la palabra que sea para justificar los numerosos intentos fallidos. Evolucionó y superó a sus rivales de la época.

Miles de años más tarde, otro homo desarrollo la represión y sus hijos dominaron el mundo. Sin ningún tipo de amparo científico, arriesgo que, una de las principales diferencias evolutivas del sapiens respecto del homo erectus fue su capacidad de reprimir.

La insistencia y la represión le permiten al hombre descubrir mundos y tecnologías. Pese a las conclusiones de Lisa, Bart podría superar al hámster cuando se avive de cortar la electricidad, cuando reprima 5 segundos su gula.

Dicen que errar es humano. Insistir también.

Manem Duhalde

(Hay insistencias que no sirven para nada)

*****

Culo veo Culo quiero

junio 5, 2008

Bambino como un niñoLas mujeres dirigen la evolución. Las hembras en realidad. Eligen quién va a ser el padre de sus hijos y, por tanto, qué gen es más apto para sobrevivir.

Los métodos son muchos. Pueden elegir las plumas más lindas, los cuernos más largos, al más fuerte, al mejor cazador. No importa el sistema de elección, lo importante es que el macho sólo evoluciona para coger y la hembra decide cuál de esas evoluciones le gusta más.

Hoy, entre morales y anticonceptivos, eso se pierde un poco, pero no del todo. A lo sumo se termina casando y teniendo hijos con un boludo porque el que se la garchaba como nadie la dejó por una más joven, pero de no haber tomado pastillas le hubiera dado hijos a él.

También está el tema de la identificación con el otro. Los padresTrencito proyectan en sus hijos (frustraciones, complejos, expectativas, etcétera) Proceso similar se da, a veces, cuando una persona decide coger con alguien. Las mujeres suelen enamorarse de hombres a los que admiran e incluso imitan.

Un caso un poco más perverso y claro es el de los pedófilos. Yo creo que comerse un pibito no es más que un deseo de ser un pibito, de repetir esos primeros contactos inocentes con la sexualidad. Pero, como pasa con toda persona que se quedó en la niñez, la imagen que proyecta a los 40 va desde lo chistoso a lo desagradable.Federer y novia fea

¿O porqué mierda los tipos que están en una crisis de la edad se agarran pendejas que, en definitiva, quieren dejar de ser pendejas y se cogen viejos chotos?

Otro mambo loco es de los tipos que se cogen a las novias de los amigos. Siguiendo esta lógica, en realidad lo que quieren es ser la novia de su amigo. Es decir que quiere que se lo coja su amigo, es decir que quiere ser como su amigo.

Lennon y novia fea

Yo me cogería a la novia de Calamaro, además de porque está rebuena, para poder decir que me cogí a la

novia de Calamaro. Por otro lado, si una mina se cogió un tipo desagradable, baja como 30 puntos.

En este sentido, las mujeres se saben más lindas y deseadas al lado de un hombre, digamos, mejor que los demás.

Y es así como, queriendo ser más lindas, las mujeres manejan la evolución.

*****

Resaca de FreudQuiero que se vaya la angustia. O por lo menos encontrarle una utilidad. Un sentido. Supongo que nada en nuestro organismo es al pedo.

Digamos: la sensación de miedo es para alejarnos de los peligros; la culpa es para que la humanidad no se dedique solamente a coger y haga cosas, como por ejemplo puentes, sinfonías, blogs o teorías sobre el estado; la inseguridad y la baja autoestima te hacen aprender más rápido, absorbiendo más de los otros que de nosotros mismos.

Todavía no sé para qué sirve la angustia. Sería fácil decir que es para que nos demos cuenta de que estamos haciendo algo mal, pero no. El instinto no entiende de boludeces morales o valorativas. Jean Paul Sartre, uniformado

Psicológicamente se puede decir que la angustia es algo reprimido que no sale, pero que anda por ahí. Perfecto, supongamos, pero por qué esa sensación ¿Qué función tiene? ¿Por qué el mono que empezó a sentir angustia fue más apto para sobrevivir que el que no?

Sartre (extrasimplificado por mí) dice que la angustia es una sensación de nuestros tiempos. Como ya no hay dios absoluto y garante del equilibrio del mundo, el hombre es libre y esa libertad genera angustia. Esto no me cierra del todo, pero pongámoslo como punto de partida. El hombre recurriría a dios para dejar la angustia como si fuera una droga colectiva. Pero toda droga, química o no, tiene una resaca o un bajón. La fama tiene resaca, deduzco. Que todo el mundo te mire y te chupe las medias debe generar algo fisicoquímico en tu cuerpo. Cuando no te conozca ni el chino del supermercado de enfrente algo se debe sentir desbalanceado. El dinero, el ser el mejor, una serie de televisión, el amor, las promesas. Toda sensación hermosa se extraña. Todo lo que se extraña se necesita. Si se necesita es adicción.

Mono con angustia

Eso le cuestiono a Sartre. Hasta la persona con más fe debería sentir resaca de dios en algún momento.

*****

Pensar es mi tormento

mayo 26, 2008

Cuando la gente realmente disfruta lo que hace, es hermosa. Cuando alguien se olvida del tiempo y del espacio, de la gente alrededor, de sus problemas y limitaciones, de sus prejuicios, de sus miedos y sus culpas; cuando una persona deja de lado todo eso se produce ese fenómeno inexplicable que es la felicidad. Y la felicidad es belleza.

Y hay una sola forma de llegar a ese punto tal, en el que nada importa más que uno mismo: la fe ciega.

Uno no puede ser feliz si no está convencido. Por eso a lo largo de la historia el ser humano inventó o descubrió cosas como las religiones, las drogas, el sexo, el fútbol, la política, las guerras, cruzar océanos, bailar, trabajar. Todas son adicciones si se encuentran con la persona adecuada.

La palabra adicción suele ser mal vinculada a las drogas. Etimológicamente quiere decir “no dicción”, o sea que no se puede hablar de eso, que no se puede explicar. Sea narcótica o no, una adicción es un fanatismo que no se puede dejar de hacer, pero tampoco se puede explicar porqué se sigue haciendo.

Lo único que hace el ser humano, solucionado el detalle de la supervivencia, es inventarse adicciones para no tener que enfrentarse con la pregunta fatal: ¿qué carajo hago en el mundo?

Entonces, la cuestión es:
¿Hay que buscar adicciones o hay que enfrentarse a las dudas?

(Aclaración: la frase del título está sacada de “Una semana de mierda” del señor Zambayonny)

*****

Hay estructuras. Es inevitable. Lo primero que hacemos ante un problema es solucionarlo. La segunda vez, pensar en cómo lo solucionamos antes. Y así. Como para la quinta vez ya hay una estructura más o menos estable. Sobre todo si es efectiva (aunque no es obligatorio).

Ejemplo:

Un bebé es separado de la madre por primera vez en su vida. Obviamente llora. Alguien acude a él (preferentemente la madre) y deja de llorar.

El mismo chico pero, digamos, de 5 años se pierde en la playa. La desesperación es tan grande que rompe en llanto. La gente aplaude y final feliz.

Las vacaciones fueron caóticas y el chico se pierde en una peatonal. El chico llora. Es de noche y quizás tiene hambre. Empieza un murmullo que llega a los oídos de los padres. Nuevo final feliz.

Poniendo en riesgo la tenencia ante la justicia, el chico se vuelve a perder. En un parque, capaz. El chico ya no necesita llorar. Sabe que lo van a encontrar. O cree saberlo. Sin embargo, el silencio no siempre es eficaz y el chico llora para que lo escuchen.

Esta serie de hechos se repetirán en menor y mayor escala a lo largo de toda su vida. En algún momento su mujer lo va a dejar y no va a poder hacer otra cosa que llorar. Lo sienta o no. Es lo que le sale. Es lo que aprendió a hacer ante la soledad.

El chico (que ya es un hombre, en apariencia) llora un poco por la mujer perdida pero más por evocar ese momento de soledad primigenia. El hombre se siente mal y tiene necesidad de compañía. Se encuentra con cualquier mujer. Cogen y tienen hijos. No importan mucho los detalles. La especie se reproduce y en definitiva, el chico sigue extrañando a su madre.

El ejemplo es burdo porque sino nadie lo leería. Y si se le pone imaginación también es claro y efectivo.

El punto realmente importante es:
¿Hay que sacarse las estructuras de encima?

*****